Exhorta a Latinoamérica a confrontar a Hezbollah y otros grupos terroristas

Firma la petición para que la OEA y sus Estados miembros actúen


A casi un cuarto de siglo desde que Hezbollah e Irán asesinaran a más de 100 latinoamericanos en los atentados contra la sede de AMIA en Argentina y un avión de pasajeros panameño, la amenaza del terrorismo islamista sigue presente en América Latina.

La falta de una estrategia coordinada para combatir a Hezbollah y otros grupos terroristas que operan impunemente en la región pone a todos los ciudadanos de nuestro hemisferio en riesgo, incluyendo a sus comunidades judías.

Firma la petición de AJC urgiendo a la Organización de Estados Americanos (OEA) y sus miembros para que asuman un compromiso mayor en la lucha contra el terrorismo.

Su Excelencia Luis Almagro
Secretario General
Organización de Estados Americanos (OEA)
Washington, D.C.

Estimado Secretario Almagro:

Nos dirigimos a usted para urgirlo respetuosamente a que la OEA y sus Estados miembros adopten medidas más efectivas en la lucha frontal contra el terrorismo.

Estamos en vísperas de conmemorar el vigésimo cuarto aniversario del ataque terrorista contra la sede de AMIA en Argentina -ocurrido el 18 de julio de 1994-, y del atentado contra un avión de pasajeros en Panamá al día siguiente. Más de 100 latinoamericanos fueron asesinados y cientos resultaron heridos en dichos ataques, perpetrados ambos por Hezbollah con el apoyo de Irán. Dos años antes, operativos también de Hezbollah hicieron estallar la embajada de Israel en Buenos Aires, asesinando a 29 civiles.

Esos ataques tuvieron un mensaje claro que se mantiene vigente hasta el día de hoy: Latinoamérica no es inmune al terrorismo islamista. Lamentablemente, y pese a las evidencias sobre la responsabilidad de Hezbollah e Irán, ni un solo acusado ha sido llevado ante la justicia, ningún país en la región ha designado a Hezbollah como organización terrorista, e incluso algunas naciones continúan manteniendo lazos estrechos con Teherán.

Según informes de Interpol y las fuerzas de seguridad del hemisferio, Hezbollah ha establecido extensas redes operativas en el continente, dedicadas al lavado de dinero para financiar las actividades terroristas y al fortalecimiento de los vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado. Asimismo, las embajadas de Venezuela en el Medio Oriente han sido acusadas de otorgar pasaportes a agentes de Hezbollah e Irán, posibilitando su tránsito libre por la región.

Si bien algunos esfuerzos colectivos para prevenir nuevos atentados son encomiables, todavía resultan insuficientes. La Triple Frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina; la ciudad de Iquique en Chile, Maicao en Colombia, la Isla Margarita en Venezuela, y Trinidad y Tobago son ejemplos de zonas en donde los grupos terroristas han establecido sus bastiones debido a controles laxos.

Es por ello que exhortamos a los Estados miembros de la OEA a:

1) aprobar e implementar legislación actualizada que identifique al terrorismo global, incluyendo el de inspiración islamista, como una amenaza específica;

2) crear una lista de organizaciones terroristas que incluya a Hezbollah y otras similares, con el objeto de que la lucha contra su accionar criminal sea más efectiva;

3) optimizar la coordinación entre las agencias de seguridad e inteligencia regionales e internacionales, así como la canalización de más recursos para prevenir y combatir a estos grupos terroristas y sus redes de apoyo.

Estos objetivos están en línea con las numerosas declaraciones y resoluciones aprobadas por consenso por los Estados miembros de la OEA sobre la lucha coordinada contra el terrorismo en las Américas.

Respetuosamente,